sábado, 22 de enero de 2011



Díganme, cómo puede un loco, olvidar el sonido de su voz. Y no solo de su voz, también cada pequeño ruido de su cuerpo. La fricción de la suela de sus zapatillas cuando arrastra los pies al llegar a casa, o el ligero ronroneo cuando está a punto de dormir. Sus pestañeos, capaces de crear un huracán al otro lado del mundo. Verla es apasionante, pero, ¿Qué me dicen de oírla? escuchar la ultima carcajada de una noche, y a la mañana siguiente, medio camuflada por un suspiro… la primera sonrisa del día. ¿Como podrían mis oídos nutrir la inspiración si no está ella? No concibo un mundo sin el sonido de sus bostezos, o de sus pasos, o de sus llaves justo antes de abrir la puerta de casa y comerme a besos. Y estoy segura, de que si no me creen, es porque no han escuchado todos los matices de su respiración.

Así que si quieren, disparen ácido a mis ojos, córtenme la lengua y tapen mi nariz. Desoyen todo mi cuerpo, si así lo desean… pero déjenme escuchar cada día, un “te quiero” de su voz.

martes, 4 de enero de 2011



And I’ve got a whole lot of work
to do with your heart
cause it’s so busy, mine’s not.

sábado, 18 de diciembre de 2010


Sabes que no tienes alas, que no ves el cielo, pero quieres volar. Crees tener los pies en el suelo, mides cada paso, pero nunca lo das. Hablas por hablar de todo, aparentas saber pero no sabes nada de nada. Hablas por hablar, de un modo que pareces bobo, que pena me das.

Alma de Dios, ocúpate de ti, preguntate el porqué de tu soledad. Sé que en cuanto de la media vuelta, y salga por esa puerta, lo mismo harás. Alma de Dios, portera aburrida, ¿de que coño no sabrás? Deja de pasear tus pies por la orilla, que te estás perdiendo el mar... la inmensidad del mar.

Eres mentiroso y cojo, torpe demagogo, tontorrón, cabezón de la sal. Debe ser tan aburrida tu mísera y triste vida, que criticas la de los demás.

Alma de Dios, portera aburrida, ¿de que coño no sabrás? Deja de pasear tus pies por la orilla, que te estás perdiendo el mar, la inmensidad del mar... tu propio mar.

martes, 7 de diciembre de 2010


-Ahora te jodes.

[Tus palabras son siempre tan jodidamente sabias...]

lunes, 6 de diciembre de 2010



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